¿Nos están vigilando?
28 January 2011A causa de nuestra incesante lucha por automatizar nuestras vidas lo más posible, cada vez con mayor frecuencia los elementos de control se convierten en atributos. Y como las tecnologías continúan evolucionando, la cantidad de estos elementos también crece.

Cámaras de vigilancia
Las cámaras de vídeo modernas están equipadas con módulos inalámbricos para dotarlas de mayor movilidad, y transmiten instantáneamente a los centros de procesamiento las imágenes grabadas. La policía pone en marcha nuevos sistemas de reconocimiento facial automático, sistemas capaces de determinar el número de pasajeros de un vehículo, sistemas para medir el nivel de alcoholemia y otras soluciones automatizadas para detectar comportamientos poco habituales.
En las ciudades europeas, la cobertura de las cámaras de vigilancia es tan amplia que cada uno de sus habitantes es grabado diariamente por 300 cámaras.
Etiquetas RFID
RFID (Radio Frequency IDentification) es un método para identificar objetos automáticamente, que utiliza señales de radio para leer o escribir datos en los llamados transpondedores o etiquetas RFID.
Al principio, las etiquetas RFID se utilizaron en instalaciones militares y en los arsenales de los servicios secretos. Aunque inicialmente se pretendía mejorar la gestión del inventario en las tiendas (como Wal-Mart), demostraron un gran potencial para controlar a las personas. Facilitan la tarea de seguir los movimientos en el interior de edificios vigilados y de detectar las desviaciones de conducta. Estas tecnologías se usan satisfactoriamente en prisiones, en centros de negocio y en instituciones educativas.
Teléfonos móviles
Las peculiaridades técnicas de los teléfonos GSM los convierten en un medio ideal para controlar personas. Los operadores de GSM siempre pueden determinar la ubicación de un determinado aparato con una precisión aceptable y proporcionar esta información a la policía o a los servicios secretos si fuera necesario.
Además, es difícil imaginar un lugar mejor indicado que un teléfono móvil para instalar un dispositivo de escucha.
Desde aproximadamente el año 2006, cuando los teléfonos móviles fueron lo suficientemente eficaces y pudieron acceder a Internet utilizando conexiones de banda ancha, cualquiera, no solo los servicios de seguridad, puede utilizar parte de su funcionalidad para “espiar”. Hoy día, se encuentran en el mercado herramientas de control, de escucha y software espía para teléfonos móviles.
Ordenadores
En la actualidad, casi todo el mundo puede utilizar un ordenador para vigilar lo que hacen otros. La vida privada de los usuarios de PC ha dejado de ser privada, debido al gran número de registradores de las pulsaciones de teclas, a los analizadores de protocolos que interceptan el tráfico de Internet (incluidas las transmisiones inalámbricas), a los virus y a otros software malintencionados.
Las grandes empresas proveedoras de servicios de Internet nos vigilan a escala mundial. Por ejemplo, los sistemas de búsqueda guardan las consultas de los usuarios para mejorar la publicidad de nicho que reside en sus redes. Sin embargo, al parecer este no es el único objetivo.

El año 2010 se hizo el año de un crecimiento rápido del fraude en línea. Millones de ordenadores fueron infectados, docenas de esquemas nuevas de fraude fueron utilizadas por primera vez y millones de dólares fueron robados.
Aunque mucha gente ya tiene varios ordenadores en casa, la mayoría de las familias todavía tiene un sólo ordenador en casa. Y muy a menudo no el mando a distancia, sino la silla de ordenador resulta ser la causa de aquellas nimias pero desagradables discusiones.
La cantidad de amenazas psicológicas, emocionales, físicas y financieras a las que están expuestos los usuarios de Internet aumenta a diario.
El factor humano siempre ha sido y quizás siempre sea el punto más flojo de seguridad empresarial. Al mismo tiempo cuanto más grande es una empresa y cuanto más caras son sus tecnologías, tanto más
De acuerdo con investigaciones estadísticas recientes, el 75% de los usuarios de Internet de menos de 14 años se conectan sin la supervisión de los padres y el 50% se enfrenta a distintos peligros en Internet.

